siempre tengo historias que contar, o por lo menos que contarme a mí, me gusta imaginarme dentro de historias donde no soy yo para poder escaparme de esta vida mía aunque sea por un momento y en mi imaginación, pero desde hace días mi cerebro está roído porque la única historia que me puedo contar es la real, esa donde estás tú pero no para mí y mi corazón está arrugado como una pasa y no me caben más historias que esa y la repito una y otra vez como una canción que no puedes dejar de escuchar hasta que el disco se ha rayado y entonces la canción no se escucha más
eres tan generoso que decidiste entregar toda la culpa sin quedarte ni un poquito para tí y yo aquí la guardo porque sé que no la necesitas, ni yo tampoco pero la pobre no puede andar vagando por las calles, un día encontraré el lugar que le corresponde y la pondré ahí junto con tu recuerdo, porque cuando no lo necesite ya más, encontraré el lugar donde debe estar...como alguien muy sabiamente dijo: no insistas en buscar el olvido, él solo llegará cuando te de igual olvidar o recordar
No hay comentarios:
Publicar un comentario