sábado, 14 de noviembre de 2009

hay tantas palabras que retumban en mi cabeza, tengo tanto y tanto que decir, tanto que callé aquel día porque la confusión me hacía un nudo en la garganta y se me agolparon todos los años a tu lado que no lo serán más, tengo tanto que contar que creo que es mejor callar pero sé que no lo merecía, ni tus palabras, ni tu mirada con ese desdén y la frialdad en tus palabras "no te dije porque no quise", la misma frialdad que usaste al despedirte cuando los dos sabíamos que eso no era necesario, no tenía porqué ser así
me he equivocado mucho pero tengo la certeza que ningún error pudo ser tan grave para recibir ese golpe, en frío, sin avisar
hay momentos en que pienso que fue mejor así, que así debía ser para que mi cabeza dura entendiera de una vez por todas que eres ajeno, para que mi corazón dejara de latir por ti para poder encontrar otro hogar
hay otros momentos en los que me avergüenza mi credulidad, escuchar tus palabras y creer todas y cada una de ellas...pero no era ingenuidad, no era estupidez, era sólo yo enamorada

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