me gustan los atardeceres en otoño, me gusta octubre, me gusta sentir el viento fresco y ver el cielo rojo, me gusta observar a la gente caminando por la calle, distinguir sus siluetas, mirar las luces de los carros
me gustan las calles de chihuahua y sus baches y sus camiones, el ruido; me gusta la música, el café después de la comida, me gusta abrigarme bajo el sol al que se le ha debilitado el calor de sus rayos
los domingos son otra historia, las calles tienen menos ruido, la gente no las visita, hay pocas luces de carros; el viento sigue fresco, la música se escucha igual y el café no pierde su sabor...pero tú no estás aquí y eso--junto a los domingos sin vida--no me gusta
no hay mucho que se pueda hacer, las tardes se volverán más oscuras, el café sabrá mejor cuando empiece a quitarnos el frío que irá aumentando, los días pasarán y yo esperaré para volver a verte y tomar café a tu lado, escuchar música y cantar en la oscuridad de las tardes de invierno, mientras deseo volver a ver las calles de chihuahua y escuchar su ruido y sus camiones, ver a su gente caminando y--con un poco de suerte--esperándome para que vuelva a ver todo con mis propios ojos y sentirlo todo como si fuera la primera vez que lo veo...o como si nunca me huberia ido
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