pues salí de vacaciones hace unos días, la verdad ya las necesitaba, mucha gente piensa que ser maestro es lo más fácil del mundo, sólo te paras frente al grupo y les dices lo que te da la gana, vacaciones pagadas, fines de semana libres, las tardes libres y en fin, casi casi todas las ventajas de un estudiante las tiene un maestro...pero esto no es completamente cierto, aunque no entré aquí para quejarme de mi trabajo ni para dar ejemplos del pesar que se lleva encima cuando te paras frente a un grupo
hablaba yo de mis vacaciones y pues sí, las necesitaba aunque sea para perder el tiempo, me gusta ver pelis, leer, tomar café, escribir...ultimamente me ha dado mucho por escribir, he tenido a veces que saltar de la cama porque mi cabeza no me deja en paz hasta que vengo y pongo lo que por ahi paseando anda
la cena de navidad no estuvo nada mal y creo que la familia estuvo contenta, llegó la hora de abrir los regalos, que generalmente, al menos en mi casa, llega cuando los pequeños insisten son esa voz tan melódica en que ya es hora de abrir los regalos, a veces es sólo un pequeñin pero al escuchar la primera voz de protesta los demás agarran valor y se lanzan a la lucha por conseguir que los mayores los escuchen y alguno se apiade (o se canse de escucharlos) y decida también que ya es hora de abrir los regalos
pues llegó la hora y no sé porqué pero les ha dado por nombrarme la repartidora oficial de los regalos de navidad y pues empecé, por los pequeñines obviamente, cada uno un regalo y luego dos y así hasta que los regalos de los pequeños se terminaron, era el turno de los mayores, en ese caso ya no se debe preocupar por asegurarse de que cada uno reciba un regalo antes de repetir algún nombre, sólo se mencionan los nombres como van apareciendo, a veces los pequeños insisten en que debemos abrir el regalo que ellos traen para el tío favorito, el padrino, el abuelo, etc...
llegó mi hora, mi hora de abrir los regalos, fueron regalos muy lindos todos pero el mejor fue el no planeado...hace tiempo estaba esperando ir a casa de mi abue a preguntar por uno de los sombreros de mi abuelito, terminé de abrir mis regalos y uno de ellos era un sombrero, no el de mi abuelito, uno comprado especialmente para mí (gracias madre...te amo!) entonces salió el tema y dice kika, porqué no habías dicho nada? y aparece con un sombrero hermoso, café, algo polvoso, pero eso le daba un toque especial, tiene una cinta negra alrededor y un pluma pequeña, roja, es el sombrero más hermoso del mundo, es el sombrero de mi abuelito! ahora siempre tendré a mi abuelito en mi cabeza...literalmente, no que el sombrero hiciera falta pero fue el mejor regalo de navidad que pude recibir..no menosprecio a los otros, pero este es especial y sé que nadie se sintió ofendido cuando dije que no pude recibir nada mejor
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