cuando eres niño los cumpleaños son tan fascinantes y emocionantes, los esperas con ansias, no ves el momento de abrir los regalos y quebrar la piñata y comerte los dulces y corres como loco y todo es divertido
cuando creces un poco más siguen siendo emocionantes pero de una manera diferente, a veces planeas con mucho tiempo a dónde irás a festejar, talvez planeas una fiesta, talvez te vayas a un antro, y te emocionas de pensar qué puede pasar
luego va pasando el tiempo y los cumpleaños empiezan a sentirse casi casi como un día normal, no sé si es porque ves las cosas diferentes o porque algo ha cambiado en tu vida
a mi me cambió algo, yo estaba acostumbrada a festejar con las mismas personas y realmente el lugar no importaba mucho, este cumpleaños fue muy diferente, muy sencillo y a la vez creo que el segundo más especial de todos (supongo que es fácil saber cuál ha sido el más especial de todos)
me gustó el lugar, la compañía, la comida, la bebida, el fresco de la noche, mis regalos, ver a todos sonreir y saber que yo era una pequeña parte de esa sonrisa, me gustó ver tu mensaje, escuchar tu voz y decirme "te mando un beso enorme..." y quedarte callado sin saber qué más decir y sólo continuar con "te quiero mucho, te deseo lo mejor, lo mereces" y saber que sonreías al otro lado del teléfono, me encantó verte a media calle esperando para abrazarme y desearme feliz cumpleaños, cenar contigo, escuchar tus palabras resumiendo lo que te pasó en el día
ese día terminó pero fue muy especial gracias a todos los que me regalan un pedacito de su corazón,
chido por visitarme, fiore
p.d mis regalos fueron la onda
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